El Ejemplo Catalán como punto de partida

El MHP Carles Puigdemont se enfrenta a dos tareas titánicas: Declarar la Independencia mediante el dialogo y contener la impaciencia, entendible, del Pueblo Catalán.
Ha ofrecido diálogo en infinidad de oportunidades y solo recibió destrato. Los plazos se acortan para España. Se debe y se va a declarar la Independencia. Y lo hará.
El Gobierno Espanyol no entiende lo que si ya entendieron algunas autonomías como Galicia, Andalucía y Extremadura: Sin Catalunya no son viables. Sin Catalunya se acabó la fiesta grande en casi toda Espanya. Y los principales afectados no son esas autonomías, sino Madrid. Primero, porque el agujero fiscal es por debajo de la línea de flotación de una economía al límite de hundirse con la tremenda deuda exterior que a la fecha consume casi el 100% de su PIB. Segundo, porque la subvención inmediata de estas autonomías recaerá sobre sus hombros, y eso implica dejar de subvencionar a bancos que estafaron con “preferenciales”, a tarjetas black, a contadurías “B” y sobres, a los grandes “enchufaos”, y porque no también, a la Familia Real y su perimida monarquía, con los consecuentes destapes de ollas y los consiguientes costos políticos y de prisión.
Quizás en su corta visión, el gobierno espanyol no intuye que está poniendo en juego al Sistema Monárquico.
El mejor ejemplo que está dando Catalunya es que cuándo un Pueblo quiere, puede. Y que cuando su Gobierno lo escucha, es imparable.
Tiembla Espanya si se potencia, debido al ejemplo catalán, el Espíritu Republicano de su Pueblo. Espanya está condenada si su Pueblo entiende que no deben ser los Políticos y Monarcas los que deben disfrutar corrupta y generosamente de lo que el pueblo ha producido.
Triste es que no comprendan la generosidad de la oferta de dialogo de los catalanes. Sentarnos a discutir una salida consensuada, que nos permita obtener pacíficamente nuestra ansiada libertad y poder ayudar a Espanya a resolver su triste situación como Estado, a la que han llegado por su corrupción, soberbia e intransigencia.
Pero a la fuerza no. Nunca intentes someter a un burro por la fuerza, y menos si es catalán. El Pueblo Catalán es tan generoso como orgulloso de su tierra. A la fuerza No, solo conseguirán empeorar su situación, no la nuestra que cada día toma más fuerza.

Enrique Esteban Arduino

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà.