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El Estado Español , Catalunya y la Doctrina del shock

En el terreno hay diferentes batallas librándose. Está la política, la judicial, la institucional, la internacional, la policial… ¡Y nosotras mismas! Hay un terreno de juego, interdependiente de los otros, que es nuestra psicología grupal. Es importante.
Desde tiempo antes del 1 de octubre, el Estado mantiene una agresiva campaña contra nuestra mente. Buscando colonizarla, igual que el resto del país. El Estado nos está aplicando LA DOCTRINA DEL SHOCK.
Los movimientos de jueces, portavoces con veneno en la lengua, la represión del 1-O, la persecución policial de todo movimiento social que pida libertad y República, las medidas restrictivas que aplican mientras mantienen todas las instituciones catalanas intervenidas…
Todo esto se aplica de manera regulada. Ellos controlan los métodos y los tiempos, todo ello diseñado por parte de la Inteligencia militar española. ¿Es una estrategia de guerra? Sí. Es la misma que aplican en cada país que invaden militarmente (Iraq, Siria…)

¿Qué buscan?

Bueno, a largo plazo nuestra derrota absoluta. En los medios y cortos plazos buscan la fragmentación del movimiento, el estrés continuo que producen noticias de detenciones, multas, exilios, prisiones, represión contra los presos… Es el desgaste.
Si ya es difícil mantener el centro mental cuando tienes experiencia antirrepresiva, no os digo nada el nivel de agresión y desgaste psíquico que sufren las personas que hace poco que empezaron a movilizarse y tomar compromisos sociales y políticos.
Para nuestra mente individual esto supone una agresión importante que nos roba el sueño, nos mantiene en tensión, nos deja pegados a las redes sociales, nos genera un estado de excepcionalidad que no es sano en absoluto. Este estrés es contagiado y retroalimentado en el colectivo.
Si yo estoy enfadado, pero no lo comparto, no voy a tener un impacto significativo en lo que el colectivo pueda hacer, pensar o decidir. ¡Pero si todos compartimos nuestra indignación, rabia, frustración… nos retroalimentamos! Y no digo que no sea sano, digo que es muy agresivo.

Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero, que dicen por aquí. Al estar todo nuestra colmena (entended el ejemplo) agitado, empiezan a pasar cosas que si viviéramos de manera ordenada y tranquila, no pasarían. La colmena se altera y las cosas empiezan a ir mal.

Así, hasta que el caos, la inseguridad personal, la incertidumbre más absoluta y la demolición controlada de nuestras instituciones de Estado (políticas, organizativas…), hace que desconfiemos, que reaccionemos impulsivamente, nos volvamos contra nosotras mismas ⚠️
Divide y vencerás. Es viejo, pero sigue funcionando perfectamente. ¿Veis dividido al Estado? No… Todos los partidos políticos españoles van a una. Todos, con sus calculados matices, van contra Catalunya. A nosotras nos quieren divididas, estresadas… Como pollo sin cabeza.

LA DOCTRINA DEL SHOCK

No es un invento mío. Es una teoría que es aplicada de manera sistemática desde la más alta esfera del poder. Y su aplicación es distribuida a distintos niveles: desde el policial, hasta el mediático. Esta situación de excepcionalidad está calculada.

¿Qué podemos hacer?

Lo primero y más importante es SER CONSCIENTES DE ELLO. Si no sabes que algo te está afectando negativamente, no puedes poner remedio. Si no sabes que las picaduras de tu cuerpo las produce un mosquito, jamás lo echarás del cuarto.

Lo segundo más importante es cuidarnos mutuamente. Este es uno de mis objetivos urgentes para cuando me instale en Catalunya: crear redes de autoayuda colectiva. COMPARTIR cómo te afecta. Y ponerle remedio, porque (y ahora no os pongáis en plan sobrao) a todos nos afecta.

Esa batalla podemos hacérsela perder. Porque si conseguimos minimizar la toxicidad de esta campaña de SHOCK contínuo, tendrán muuuuuuucho más difícil acabar consiguiendo sus objetivos. No es un tema baladí, es más importante de lo que os pensáis.

Yo lo estoy pasando muy mal. Porque además de que me afectan las mismas cosas que a vosotras, no he podido estar ahí para poder vivirlo en persona. Una doble frustración, porque me duele y estoy lejos… ¡Por poco tiempo!

Fuente: Andaluz Indepe

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