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Presentació de la plataforma pel diàleg Catalunya-Europa

La plataforma Diàleg UE-Catalunya, integrada per una quarantena d’eurodiputats de cinc grups diferents del Parlament Europeu, ha reclamat avui una via dialogada per abordar la situació catalana i també la posada en llibertat dels polítics catalans que estan empresonats.

En l’acte de presentació a Barcelona de la plataforma Diàleg UE-Catalunya, celebrat a l’Ateneu Barcelonès, l’eurodiputat eslovè Iva Vajgl, que és qui presideix la plataforma, ha advertit que “Europa manté un silenci inacceptable amb el qual passa a Catalunya, només uns pocs s’atreveixen a parlar i dir que està en joc la democràcia”.

Text íntegre de l’eurodiputada basca Izaskun Bilbao

Quiero comenzar esta intervención con un recuerdo
para las personas que han tenido que abandonar su
hogar a causa de una persecución política. El
president irregularmente destituido Carles
Puigdemont, los consellers Toni, Lluis, Meritxell y
Clara, Marta y Anna y a todas las personas
injustamente encarceladas por sus ideas políticas.
Vivir en la cárcel privado de libertad es una de las
peores experiencias a las que puede enfrentarse un
ser humano. Por eso me duele el sufrimiento de
Carme, de Dolors, de Joaquim, de los tres Jordis, de
Josep, de Oriol y de Raúl. Quiero subrayar además
sus permanentes y ejemplares llamamientos a la
paz y la concordia.
Permítanme una mención especial a Oriol y a Raúl,
compañeros la pasada legislatura en el Parlamento
Europeo. Sus currículos profesionales, su
compromiso político en favor de la paz y la
democracia, su exquisito comportamiento personal y
su trayectoria vital acreditan un bagaje democrático
que no encuentro en los autos que redacta su
carcelero. No olvido un sufrimiento que es el de
todos los que creemos en la democracia. Me
produce una profunda tristeza: la que fabrica la
injusticia y el abuso de poder. Por eso les animo a
que arropemos con un aplauso el injustificable
calvario por el que atraviesan nueve ciudadanos que
son gente de paz, que jamás han empuñado un
arma, que jamás han incorporado la violencia, ni
como hipótesis, a su praxis política.
Sería fácil convertir esta intervención en una
sucesión de los duros adjetivos que merece una
conducta como la que les mantiene en prisión. La
que se basa en la lógica del enemigo. Pero estoy
aquí para otra cosa. Me gustaría aportar serenidad,
reflexión. Porque nuestra plataforma no es un
agente de combate sino un instrumento al servicio
de la paz, la palabra y el diálogo. Las palabras
gruesas insisten en la dinámica del enfrentamiento y
aquí necesitamos lo contrario. Es hora de cambiar
las palabras de destrucción recíproca por los
discursos de seducción masiva.
Quisiera por ello empezar recordando que en
Cataluña hay un problema político. Al margen de la
ley no se puede resolver, pero solo con la ley
tampoco, especialmente si esta se retuerce para
llevar al campo del derecho penal un intercambio de
puntos de vista. Por eso quienes impulsan esta
especie de cruzada deberían de asumir, más tarde
que pronto, que nadie en Europa cree que unos
políticos que trabajan con la paz y la palabra, que
han animado manifestaciones masivas, lúdicas y
festivas sun un atajo de rebeldes. Ese relato es
menos creíble porque lo apadrina la cúpula judicial
de un estado que sufrió un golpe de estado y
cuarenta años de dictadura que produjeron un millón
de muertos. El tribunal supremo de un país que
niega verdad, justicia y reparación a más de 100.000
familias siguen buscando en las cunetas a sus
parientes desaparecidos durante aquella dictadura.
Un lugar que padeció una asonada militar en 1981
que pretendió devolvernos al pasado. Entonces
vimos divisiones acorazadas por la calle. Vimos
guardias civiles tomando el Congreso por las armas.
Aquellas si fueron rebeliones ejecutadas con
violencia para derribar el orden constitucional.
Equiparar esos golpes de Estado, esa verdadera
rebelión, con el procés catalán no tiene contacto
alguno ni con la mesura ni con la realidad.
Mi segunda aportación pretende insistir en que la
solución de este problema solo puede ser política.
Estamos construyendo una nueva soberanía
europea, una forma de convivir que implica una
renovación de las notas que caracterizan los
estados-nación. Ese proceso considera una riqueza
nuestra diversidad y solo puede llegar a buen puerto,
convenciendo, seduciendo. Consiguiendo la libre
adhesión de todos los elementos que quieran
participar en él. En ese contexto las ideas del XIX no
funcionan. Y en esta dinámica quién no sea capaz
de reconocer su propia diversidad y abordarla
convenciendo, resta.
Por eso el tratamiento que está ofreciendo España
al proceso Catalán no suma en la Unión. No se
entiende en Europa. Las opiniones públicas de los
principales estados miembros claman contra la
represión. Y las euro órdenes encallan en los
sistemas judiciales de tres estados miembros y en el
de Suiza también. Nosotras y nosotros somos
testigos de la enorme preocupación que el problema
despierta en Bruselas. El mensaje que llega es
nítido: apaciguar el conflicto y reconducirlo a las vías
de diálogo, de la negociación. En este crítico
momento de la construcción europea convertir en
una causa penal un debate más de los que se
centran en los conceptos de soberanía e identidad
va contra la voluntad de las personas, contra la
historia, contra el derecho y contra la lógica. Por eso
hacemos un llamamiento a reconocer y respetar al
otro, a objetivar las diferencias que separan a las
partes y las afinidades que las unen. A procesarlas
utilizando el método que el propio presidente Macron
apadrinaba esta misma semana en el pleno del Parlamento Europeo.

El presidente francés no apoyó la solución penal
para este problema, La pregunta que se le formuló
al respecto perseguía una respuesta en esa línea.
Pero Macron estuvo a la altura del proyecto
renovador y europeísta que patrocina. Así alabó la
diversidad y explicó que el contenido de la soberanía
estatal clásica está cambiando. “Ésta, dijo, no tiene
por qué fragmentarse hasta que los ciudadanos
decidan otra cosa”. Casualmente la última parte de
la frase desapareció de todas las referencias que a
este concreto punto de su intervención se han
dedicado en la prensa española. Lógico, porque
remite a un método opuesto al utilizado aquí: el de
reconocer al otro, negociar, innovar, arriesgar,
preguntar a la gente y democráticamente, decidir.
Una fórmula en la que una inmensa mayoría de la
sociedad catalana coincide. Una base para el
acuerdo.
El europeísmo, la apuesta por el proyecto europeo,
parece unirnos a todos. Cuando Schuman propuso
la gestión mancomunada del carbón y del acero
arremetía contra un auténtico tótem de la soberanía
de estados que se habían enfrentado en sendas
guerras dos veces en treinta años. Ningún tribunal
prohibió aquel debate, ningún juez proceso al
entonces ministro de exteriores del Gobierno
Francés por proponer una idea que no cabía en las
constituciones de la época. Ningún periódico insultó.

Ningún charlatán animó a volar cervecerías. Aquella
visión, en cuyo origen estuvieron desde el principio
vascos y catalanes, acabó para siempre con la
amenaza de una nueva guerra total en territorio
europeo. E inició el proceso institucional de
construcción europea.
Entre esa forma de entender la política y poner la ley
y el derecho al servicio de las personas y la
sacralización de conceptos decimonónicos que
paraliza cualquier solución al conflicto catalán hay
una distancia sideral. La que separa a Beethoven de
Millán Astray. El prolífico músico alemán firmó, entre
miles de obras maestras su novena sinfonía, la que
incluye el Himno de la Alegría que es el de la Unión
Europea. El militar golpista español fue fundador de
la Legión cuyo lamentable himno “novios de la
muerte” cantaban con arrobo los máximos
responsables gubernamentales de educación,
justicia, interior y defensa la pasada Semana Santa.
Nosotros estamos aquí, nosotros hemos formado
esta plataforma, porque preferimos el arrojo de
Schuman, el liderazgo de Helmut Kohl a la politiquilla
del sondeo y el corto plazo que juega con la
convivencia por conseguir un puñado de votos.
Entre el golpista Millán Astray y Beethoven Europa
elige, sin duda, al segundo. Nuestra misión es
recordarlo todos los días y propiciar que la salida de
este conflicto sea leal compañera de la alegría en
vez de estéril novia de la muerte.

www.izaskunbilbao.eus www.facebook.com/bilbaobarandica.izaskun
PARLAMENTO EUROPEO EUROPEAN PARLIAMENT EUROPAKO LEGEBILTZARRA
Rue Wiertz 60 ASP 9G 258 1047 Brussels Belgium — Telf. +32 2 28 45528
Allée du Primtemps WIC M02098 F-67070 Strasbourg France — Telf. +33 3 88 1 75528
Izaskun Bilbao Barandica
Vice-presidenta del grupo ALDE
Eurodiputada (EAJ-PNV)

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